El sistema fascial es un tipo de tejido que se halla en casi todas las regiones anatómicas del cuerpo envolviendo y separando músculos, recubriendo viseras y relacionándolo con otros órganos, se dispone de forma ininterrumpida desde craneo a pies. Así se pueden conectar todas las estructuras musculoesqueléticas y viscerales, haciendo que este tejido sea de suma importancia a la hora de facilitar la contracción y coordinación muscular, o el movimiento, irrigación e inervación visceral. Trabajar con fascias es trabajar en el tejido conjuntivo y es trabajar de forma holística en el paciente. El dolor miofascial musculoesquelético suele ser multifactorial y es hoy día una de las principales causas de discapacidad y de dolor crónico. También parece haber una relación con el sistema nervioso como la sensibilización central, procesos inflamatorios crónicos, incluso estrés emocional, haciendo que incluso emociones se queden afectando estos tejidos.
Tratando con estas técnicas conseguiremos un trabajo holístico y de rearmonización del cuerpo del paciente, podemos interactuar en estructuras articulares, miofasciales, viscerofasciales y neuromeningeas.
Es muy útil en casos de dolor crónico y cualquier tipo de dolor, fibromialgia, estrés y afectación del sistema nervioso tras accidentes de tráfico u otros motivos.
